Si te tuviera enfrente hoy te diría que me haces
falta, que te extraño, que te deseo, y que me asusté, me dio miedo sentirme
lastimada otra vez, me dio miedo no ser lo que esperabas y no gustarte más,
entre temores y deseo hoy vivo mi cruda realidad, de no tenerte, de no ser tuya
no se por cuanto tiempo más.
Lo que sí sé y de lo que estoy muy segura es de estas
ganas enormes que me matan por abrazarte, no sabes lo que sufro y la nostalgia que
me agobia cada vez que paso por esos lugares donde nos encontramos, donde estos "dedos picaros" sintieron tu piel por primera vez, no he podido decirte, quizá
por cobardía que en mi mente siempre estabas desde antes de conocerte, que mi
cuerpo te deseaba, que mi corazón ya te soñaba y mi alma suspiraba con solo
escuchar tu voz.
Es mi mente que me traiciona, en mis sueños hoy no
estás, pero sé que volverás y eso de ansiedad me embarga, esta angustia me
desespera, me oprime el pecho y es tan difícil contener el llanto, me siento
como una niña que no tiene más consuelo que abrazarse a su almohada hasta
lograr conciliar el sueño y encontrarte en mi mundo, donde solo tú existes
esperando mi amor.